Todos tenemos una Ítaca. No es solamente una isla. Es el lugar donde queremos llegar porque es allí donde sabemos que seremos quienes somos. Es nuestra mejor versión, nuestra vocación, la vida con sentido. El viaje de Ulises, Odiseo, no es solamente el regreso de un guerrero a su hogar, como relata Homero. Es el viaje que cada hombre y cada mujer deben hacer para volver a sí mismos. Y ese camino está lleno de obstáculos, de desafíos, de trampas, de complicaciones. Es la vida misma. La obra de Homero describe diferentes retos en el camino a Itaca. Analicémoslos. 1) El monstruo de un solo ojo: el poder que nos esclaviza No representa solamente la fuerza física. Representa todo poder desproporcionado que puede terminar devorando nuestra libertad . Hoy ese cíclope puede llamarse empresa, trabajo, dinero, éxito profesional, poder político o incluso un cliente del que dependemos absolutamente. Como los compañeros de Odiseo, muchas personas sienten que viven encerradas en la cueva de un...
Reflexiona, discute, averigua, duda, escucha mucho, di lo que piensas pero piénsalo y saboréalo. Toma una café con la vida, en la mesa del fondo, sobre la ventana, con vista a la puesta de sol, donde se oye el mar y las olas mueven la mente. Invita la casa.