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Un poco de Sartre: ni obligación ni costumbre

Pretender explicar y contar el pensamiento y vida de Jean-Paul Sartre (1905/1980) en pocas líneas es una utopía mayor que la que plantearon los desafíos propios de su existencia. Pero si de existencia hablamos hablamos de Sartre. Fue quien desarrolló la teoría del "Existencialismo", fue filósofo, escritor -novelista y autor de teatro-, fue Premio Nobel de Literatura en 1964 -aunque se dio el lujo de rechazar el premio, fue miembro del Tribunal que juzgó los crímenes de los Estados Unidos en Vietnam y fue también denunciante de los abusos estalinistas en Rusia como los crímenes franceses en África. Sartre fue todo y fue nada. Fue pareja de Simone de Beauvoir construyendo una historia de amor basada en un lema distinto e innovador a su tiempo y adelantado al siguiente Siglo: a diferencia de "hasta que la muerte los separe" Sartre y Beauvoir se hicieron fuertes obligándose a " no degenerar ni en obligación ni en costumbre ". Sarte baso el "Existencia...

Contra esto y aquello

Este fue el título de una de las magistrales obras de Don Miguel de Unamuno (1864-1938). En cuatro palabras recopilaba su vida de pensador opositor, profundo y valiente, a cuanta realidad no cerraba en su intelecto. Justamente por ser esta una de sus características esenciales, es que hoy recurro a su recuerdo, porque precisamente hoy estoy en contra, de "esto y aquello". Vamos a ver si lo puedo sintetizar. La circunstancias que nuestra existencia nos muestra a lo largo del tiempo, presenta muchas veces lo que llamo "dolores de vida". No son dolores físicos. Son situaciones donde hay algo desgarrador, que seguramente puede producir manifestaciones en nuestro cuerpo pero cuya esencia es golpear en la parte de abajo del alma (y digo "abajo" porque gráficamente se entiende que esa parte es más sensible). Lamentablemente la más de las veces son situaciones donde la muerte está presente. Pero cuando me refiero a la muerte no solo me refiero a la de un ser vivie...

Vida con vida

Camila nació hace dos años atrás. Fue noticia en todos los diarios del mundo. Al nacer se comprobó que su estado era irremediablemente vegetativo. No era un caso que permitía una intervención quirúrgica, un transplante o el más complejo de los tratamientos. No. Los médicos fueron terminantes. Solo sobrevive, si es este el término correcto, conectada a un respirador artificial y mediante alimentación que se le suministra por conductos. La ciencia es categórica: Camila nunca podrá sonreir, comunicarse, hacer un gesto de cariño. Nunca sabrá que se llama Camila, ni que tiene una hermana y dos padres desesperados por su salud. Ella es producto de los avances, si es este el término correcto, de la medicina. Como bien señalaban las noticias, no muchos años atrás, bebes con estas caraceterísticas morían indefectiblemente. No podían ser mantenidos con vida. No existían los elementos tecnológicos para tal fin. Y, me pregunto: ¿Podemos decir que hoy si? ¿Camila esta "con vida"? Esta es ...

Arriba a la derecha

Allí está. A la derecha de su pantalla, en el ángulo superior. La imagen que usted está viendo, bajo el título de "Fish", precisamente representa una pecera, donde por esas razones de la técnología informática, dibujos de distintos peces de colores reproducen movimientos exactos a los que tantas veces hemos visto en estos cubos de agua con reproducciones del fondo del mar. Confieso que nunca me gustaron las peceras. Es más, cuando mi hijo Mateo decidió hacer unos cambios en mi Blog y él, mucho más sabio que yo en estas artes, resolvió agregarme esta figura de pecesitos dando vueltas y vueltas en mi página de inicio, no me gustó. Fueron pasando los días y me pregunté "¿que carajo hago con estos pecesitos?". Les cuento que hasta me ponían nervioso. No tenían nada que ver con mi Blog, yo no los había elegido y no me seducían para nada. Pero el tiempo pasó. De tanto en tanto, cuando me sentaba en mi silla a escribir frente a la computadora y veía su movimiento, fue just...

Instruir o educar: miedo y realidad para ayudar a crecer

Paideia . Este era el nombre que definía el ideal educativo y de formación de los niños varones en la antigua Grecia. Dos funciones originaba la "paideia": por un lado la Educación del menor y por el otro su Instrucción. La función de Educar apuntaba al ideal de la polis griega, era ejercida por un Pedagogo que enseñaba los valores cívicos necesarios para un humanismo ciudadano y contenía fundamentos culturales (entre otros de moral, retórica, poesía, gimnasia y filosofía) que se suponía debían dotar al individuo de valores y control sobre sí mismo. Por otro lado, la instrucción se delegaba en un Maestro quien se encargaba de los conocimientos básicos como la lectura, la escritura, la aritmética y la ciencia. El Educador o Pedagogo formaba en valores, el Instructor en tecnicismos. Con el correr del tiempo esta diferencia tan marcada de la época Helenística se desdibujó. El concepto de "Educar" fusionó ambos conceptos. Hoy (y dicho esto en general) nos se podría ...

Wilde tenía razón

"Amarse a uno mismo es el inicio de un romance que dura toda la vida". "Si alguien dice la verdad, es seguro que tarde o temprano, será descubierto". Oscar Fingal O'Flahertie Wills Wilde nació en Dublin, Irlanda, en el mes de Octubre de 1854 y falleció muy jóven y pobre, a los 46 años de edad, en el mes de noviembre del 1900 en París. Fue autor de numerosas obras de teatro, escritor, periodista, poeta, amante de la belleza, fundador del esteticismo. Fue, esencialmente, una mentalidad brillante que no pudo ser contenida ni por su cuerpo ni por el contexto social en el que vivió. Su genialidad la derrochó en frases como las del comienzo de esta Entrada, resumiendo la vida con una miradá distinta, desde el extremo de donde la miran los fuera de serie, pero siempre con aguda y afilada sabiduría lo que le permitió dejar claro la hipocresía de la rutina y la ironía de su utilidad. "El placer es la única cosa por la que se debe vivir. Nada envejece tan rápi...

¿Para qué sirve Educar?

" Educar. (Del lat. educāre). 1. tr. Dirigir, encaminar, doctrinar. 2. tr. Desarrollar o perfeccionar las facultades intelectuales y morales del niño o del joven por medio de preceptos, ejercicios, ejemplos, etc.. Educar la inteligencia, la voluntad ." Estas son las dos primeras definiciones que nos da el Diccionario de la Real Academia Española sobre la palabra "educar". Mucho se ha escrito sobre el sginificado del término. A mi criterio la educación es esencialmente un proceso de mejora de vida . Educar supone creer especialmente en tres verdades: 1) en el perfeccionamiento de aquel a quien se educa; 2) en su capacidad y deseo de aprender; y 3) en que la transferencia de conocimientos de quien enseña no es tal si no va acompañada por la elaboración propia de una reflexión de quien los recibe. Educar no es colmar un depósito de tecnicismos, conceptos y sapiencias ajenas sino que la verdadera educación, -y me refiero especialmente a la educación del menor pero apli...