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Entradas

Ceder para crecer

Venimos hablando de la Verdad en las últimas dos Entradas. Quizás convenga concluir esta reflexión sobre la Verdad y su jerarquía. Todo el mundo tiene derecho a buscar su verdad, y todos a creer en ella y defenderla pero eso no quiere decir que todo el mundo acceda a la verdad real. Existe mucha gente en esta tierra que sostiene una verdad equivocada (como yo cuando sostenía que era verdad que existía el "Ratón Perez"). Hay algunos que acceden a su verdad por costumbres ancestrales, por convencimiento religioso por ejemplo donde el proceso del razonamiento para acceder a la verdad no se admite sino que existe la llamada Verdad Revelada por algun dios, algún enviado de este dios o hasta por educaciones violentas donde cuestionar La Verdad es motivo de condena, de culpa, de pecado que nos conduce a los fuegos eternos y que por tanto hace poco aconsejable la duda manifiesta. Pero hay otras verdades que no tienen que ver con las creencias religiosas sino con las ideológicas o con...

¿Verdad verdadera o verdad relativa?

Es verdad que la verdad que yo defiendo como verdadera puede no serlo bajo la perspectiva ajena o bajo circunstancias diferentes. Para mi, de chico, era absolutamente verdad que el "Ratón Perez" se las arreglaba para proveerme de algún billete cuando un diente se me caía y el día que me percaté que esto no era asi, que el amigo Perez no era ratón sino que eran mis padres quienes cumplían sus tareas, me sentí bastante pelotudo de haber defendido como verdad una irrealidad que de repente se me hizo absurda y puso en tela de juicio mi cordura (que aunque era chiquito y petiso, mi cabeza funcionaba y estaba muy orgulloso de ella...). Mi razonamiento que había construído detrás de la habilidad del "Ratón Perez" y mi admiración consecuente a su sabiduría y perspicacia para llegar siempre en el momento oportuno y dejarme unos billetes debajo de mi almohada se destruyó como un sólido castillo de arena que aplasta la realidad de una pisada de elefante. Comprendí con algo de ...

En búsqueda de la verdad

Aunque parezca mentira (y valga ya la paradoja de usar la palabra "mentira" para comenzar a explicar el significado de "verdad") el camino que conduce a la verdad es uno. No hay dos. El proceso que lleva a los seres humanos a alcanzar la verdad, y hacerla suya, es el pensamiento, es la reflexión y es el convencimiento a través de la deducción. La deducción hace distintas escalas en los argumentos y se detiene por último en una parada final llamada conclusión que deviene en Verdad y es asumida, muchas veces, como de propiedad privada (aunque quizás sea "pública" como luego veremos). Nos interesa ahora analizar con detenimiento el proceso de búsqueda aludido. Veamos su trayecto. El diccionario (Real Academia Española, Ed. 22) nos dice que el significado de la palabra “Verdad” es la “Conformidad de las cosas con el concepto que de ellas forma la mente” o “.Juicio o proposición que no se puede negar racionalmente ”. En ambas definiciones encontramos el ejercic...

¿Qué queda al morir?

Más alla de lo que interpretan y creen las religiones, hay una realidad fáctica: luego del fallecimiento de un ser humano en esta tierra queda su cuerpo (y, en su caso, las cenizas), quedan sus pertencias (igual que lo anterior, no en todos los casos), quedan también sus familiares y amigos -nuevamente, en su caso- y en términos generales y amplios, para abarcarlo todo, quedan si los recuerdos de hechos e influencias de quien partió. Estas cosas quedan, no se van, puede decirse que no mueren, que sobre-viven. Y decir que continúan es decir que hay algo que, aun muerto un ser humano, permanece, trasciende, y que hasta se transforma y evoluciona. Me refiero especialmente a las influencias del que partió, a los efectos que él o ella causaron en las personas que conoció (y a veces también en las que no conoció). Si esto es asi, la muerte no es el fin de todo. Es sólo el fín de una etapa igual que el día de ayer que murió, o que nuestra infancia que se fue, pero que sin embargo hay algo en ...

Por culpa de Pablo

Ni los Sacerdotes, ni las Monjas pueden casarse bajo los preceptos de la Iglesia Católica. Esta es su ley: aquellas personas que han decidido dedicar su vida a Dios se les prohíbe contraer matrimonio por más que estén profunda y puramente enamorados. La religión que, con la llegada de Jesucristo, revolucionó el mundo predicando el Amor, impide a aquellos que deciden dar su vida por el Catolicismo, que practiquen ese Amor integralmente. Para ellos está prohibido el más natural de los actos generados por Amor a otra persona: el demostrar ese cariño, ese sentimiento, con la fusión de sus cuerpos. Se prohíbe todo acto sexual para quienes sigan plenamente a Dios. Se les impide el sexo. Este queda descartado de su vida. Está absolutamente vedado en todas sus formas. Es absolutamente claro que el fundamento de esta inquebrantable prohibición reside en considerar que las prácticas sexuales, el “hacer el Amor” y el enorme placer que esto genera, es malo para la Iglesia Católica. Lo consideran p...

Aunque lo quieras negar

Es el sentimiento más poderoso que impacta en el ser humano. Tiene aspectos positivos cuando sabemos que es él, pero tiene efectos nefastos si no le prestamos atención. Es como el fuego, lo necesitamos para vivir pero si lo dejamos actuar a su voluntad puede destruir nuestra existencia o hacernos doler en demasía y padecer sus consecuencias. Su poder radica en su disfraz. Muchas veces no percibimos su presencia, no se deja ver. Ese es su fuerte. Y es por ello que las más de las veces no caemos en la cuenta que es él quien dirige y motiva decisiones que hacen a nuestra historia y lo que es peor, que hacen a nuestra vida. Caemos en su trampa. Nos jactamos de haberlo vencido, de nuestra autonomía, de nuestra valentía, de nuestra madurez. Esa es precisamente su victoria. Nos induce a razonar que nuestros fundamentos fueron otros y hasta, pasajeramente, nos brinda una sensación de tranquilidad, de haber hecho lo correcto, de paz con nosotros mismos. Allí esta su máximo engaño, su fraude, su...

Cosas de barrio

Escribo desde el aire, desde Barcelona a México DF. Desde aqui las cosas se ven distintas. Es una cuestión de enfoque, de imaginación. Hasta metafórica podríamos decir. Pero sirve, se lo aseguro. Veo al mundo como una gran comunidad de barrios, la gran parte cerrados. Si esto fuere asi, pienso, quizás comprenderíamos mejor las ironías de la historia, de la historia entre barrios. Vivimos en un barrio cerrado por nuestras fronteras, los países. Conformamos comunidades culturales. Somos vecinos a veces separados por agua, por montañas, por tierra; a veces por otros barrios. Cada uno tiene sus características que le dan identidad, sus colores, su música, su dinero, su comida preferida, su vestimenta, su idioma y hasta los que hablan igual idioma lo hacen con acento distinto, por el barrio en que viven. En algunos casos tienen rasgos físicos diferentes, ojos mas estirados, color de piel distinta. Algunos adoptan determinadas decisiones en forma conjunta, abren sus barreras de ingreso a de...