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Mostrando entradas de 2011

Preguntas para caminar mejor

Así transcurre la vida. Por segmentos. Por etapas. Van cambiando los números, van cambiando los años. Crecemos, envejecemos, maduramos (o no), alguna articulación nos duele mas que otra, dormimos menos, dormimos mas. Llega fin de año y una avalancha de pendientes nos abruma. La gente esta mas susceptible. Corremos, nos angustiamos por aquella cosa que no hicimos y que sabemos que no vamos hacer (¿Porque tanta angustia entonces?). Hay nostalgia en el aire. Recordamos a aquellos que no están. Es momento de balances, de pensar los días que pasaron, de pensar los días que vendrán. Solo son efectos colaterales del calendario. La realidad es que no hay modificaciones significativas pero un año nuevo presenta una oportunidad. El cambio de numero puede inspirar decisiones de vida diferentes. Pues si esto es así, van algunas preguntas para responder. Es bueno hacerse cuestionamientos. Y mucho mas cuando las circunstancias inspiran una reflexión. ¿Como va nuestra cabeza? ¿Estamos contentos con l

Salir a buscarla

No nos damos cuenta o no queremos darnos cuenta. Hay momentos que realmente estamos distraídos. Otros que fabricamos una falsa distracción. Son instantes, segundos, a veces minutos, donde algo o alguien intenta contactarse con nosotros, transmitirnos un mensaje, hablarnos, comunicarse. Pero nosotros no lo percibimos o hacemos que no lo registramos. No vemos, no escuchamos, no sentimos. Permanecemos ajenos. A veces son ocasiones donde se intenta llamar nuestra atención desesperadamente por las ventanas de nuestros sentidos. Sin embargo no respondemos. Nada distinto sucede que merezca esa atención y por tanto continuamos haciendo lo que siempre hacemos. Hay ocasiones, por supuesto, que sí nos damos cuenta del alerta. Pero hay algo en nuestro interior que no quiere escuchar, que se escapa, que niega, que se marcha lejos, que no está. Decidimos no responder. Es que queremos que todo siga igual. Queremos que nada cambie más alla de lo imprescindible. O a la máximo nos permitimos cambiar p

¿Porque hacemos lo que hacemos?

La moral de un ser humano es quien guía su accionar. Sea cual fuere el caso, cuando tomamos una decisión la moral actúa. Esta conformada por aquellas normas de conducta que nos dicen "que hacer". Son las reglas que hemos incorporado a nuestro "disco rigido" y que nos indican como actuar. Tienen antecedentes. Nacen en nuestro entorno, en nuestra familia, en nuestra escuela, en la religión, en la comunidad que nos rodea, en la sociedad, en nuestro país. La moral es el código que consultamos al vivir. "¿Esto lo puedo hacer?" preguntamos a nuestra moral y luego procedemos, de acuerdo al Manual, de acuerdo a las normas, de acuerdo a "mi" costumbre. Esa es la moral. Bien. Esto lo entiendo, pero hay algo que no me convence. Lo que quiero preguntar es la razon, el por que. ¿Por que hacemos lo que hacemos? En que se fundamenta nuestra moral, cual es la razón de la norma, la justificación de esas reglas de conducta que me rigen a mi, que lo rigen a usted,

Teatro silencioso

Lo hice despacio (como se hacen aquellas cosas que uno quiere que se alarguen) con una sonrisa entrecortada en la mirada, disfrutandolo y mirandola como nunca antes lo había hecho, aunque lo hacia todos los días, desde que el sol me despierta hasta que los ojos se caen. Fui lentamente, observando, revisando la postura de quienes la habitan, memorizando una anécdota de cada historia, de cada enseñanza. Recuerdo (creo) las grandezas de las que fueron capaces quienes allí están. Trato de recordar el momento de cuando los descubrí, de cuando viaje a su mundo, de cuando me metí allí adentro sintiéndome parte. Si, lo dije bien, sintiendo. Pensé en lo que significan estos espacios. Me hace muy feliz que mucha gente disfrute de lo que alli se cuida; yo al menos puedo dar un testimonio de mi satisfacción y de mi alegria, pero no con ello agoto los elogios que usted pueda tener en mente. Estoy hablando de ellas. Si, de las bibliotecas, y muy especialmente de la que tengo en frente de mi cama, e

Visita al Impenetrable

Se necesita mucho. Hay sueños que esperan. Podemos mirar para otro lado. Si, podemos hacerlo. Pero hay algunos que no podemos. Nos interesan más.

Indignación que motiva

Hace tiempo que voy. Siempre regreso con energía. Podría decirse que vuelvo con el tanque del alma repleto de un combustible que enciende y se consume a fuego lento. Pero no puedo negar el sabor en boca, mezcla de entusiasmo por lo aprendido y de desazón por lo que hay por hacer. Es que la realidad que veo en cada viaje me abruma y me alegra, me desafía y me enseña. Esta vez fue algo más. Fue diferente. Fuimos con Mónica, Matías y Guillermo. Éramos cuatro visitantes anonadados. Recorrimos parte, sólo una parte, del Chaco y su gente. Dimos un paso hacia el núcleo de su cotidianeidad, de su realidad, de su espacio. Pasamos una barrera para ver y tocar su lugar en el mundo: los montes de adentro. La sensación que sentimos todos, que palpé personalmente y que me invadió, es difícil de explicar. Conmueve. Es que lo que uno palpa precisamente “mueve”. Pero no es un movimiento normal. Te sacude y te golpea. Es un terremoto de sentimientos que cuesta serenar. Fue de una escala superior. Fuerte

La generación del control remoto

Es lógico. Es la diferencia generacional. Son aproximadamente treinta años de diferencia -a veces menos, a veces más-, tres y hasta cuatro décadas de cambios. En ese lapso suceden muchas cosas. Imagínese usted. Hagamos un promedio: treinta años atrás. Las cosas no eran iguales. No teníamos microndas. La comida rápida era una excepción y había que prender el horno para calentar las milanesas de ayer. No existían los cajeros automáticos. Había que preveer cuanto efectivo teníamos si venía el fin de semana. Las tarjetas de crédito recién empezaban a circular. Eso de pagar con un plástico no era común. Escribiamos en máquinas de escribir a tecla. Y si queríamos copias debíamos usar papel carbónico. Debíamos estar atentos. Si nos equivocábamos un párrafo estábamos obligados a romper la hoja y volver a empezar. Empezaban a aparecer las máquinas electrónicas. Todo una novedad. Se enchufaban. La IBM verde era una maravilla: borraba apretando una tecla hacia atrás! No teníamos fax. La primera v

Fiódor Dostoyevski: sufrir, pensar y enseñar

Fiódor Dostoyevski fue uno de los escritores más extraordinarios que recuerde la literatura universal. Nació en Moscú en 1821 y murió en otra ciudad rusa, San Petesburgo, 60 años despues, promediando el final del siglo XIX, en el año 1881. Fiodor no solo destacó por su pluma sino por la profundidad psicológica de sus obras. De las cosas más interesantes en la vida de Dostoyevsky es que esta sabiduría sobre el ser humano, sobre su interior, sobre su conciencia, se las dió su propia vida, su sufrimiento personal, sus afecciones. Fiodor fue asmático y epiléptico y muchos de los personajes de sus obras tuvieron esta ultima enfermedad. Dostoyevski fue perseguido por pertenecer a un círculo de intelectuales que el gobierno del Zar Nicolás I no admitió. De ese modo, fue detenido y condenado a pena de muerte ante un pelotón de fusilamiento que momentos antes de su ejecución fue conmutada por trabajos forzosos en Siberia y tareas de soldado raso en el ejército. Esos años (1849 a 1857) fueron de

Amistad: Segundo piso

Sigamos subiendo. En la Entrada anterior describimos una imaginaria pirámide de la amistad. Describimos a quienes virtualmente se encuentran en Planta Baja o al que hemos denominado piso 0: aquellos con quienes mantenmos un afecto personal compartido. Describimos también lo que se requiere para ingresar en el piso siguiente, en la planta primera de la amistad, la de los "amigos generales". Analizamos sus elementos, definimos los requisitos: tenemos alli a amigos con quienes además de sentir un afecto personal mutuo, nos gusta compartir nuestras actividades. Es con ellos con quienes la compañía se disfruta. La buscamos. Son compañeros de trayecto, de un camino llamado vida, donde compartir con ellos la existencia tiene el valor agregado de hacernos felices. Con ellos nos sentimos bien. Compartimos los días, nuestras experiencias, las suyas. Disfrutamos el encontrarnos, el practicar un deporte, una comida, un cafe. La vida es mejor al segmentarla en común. Pero, y sin perjuicio

¿De que trata la Amistad? (I)

"Amistad. (Del lat. *amicĭtas, -ātis, por amicitĭa, amistad). 1. f. Afecto personal, puro y desinteresado, compartido con otra persona, que nace y se fortalece con el trato". Esta es la definición del Diccionario. La leo y me quedo pensando. La re-leo y me doy cuenta. No me siento identificado con lo yo interpreto por el concepto. Amistad es algo más que esto. Al menos es mi impresión frente al significado. Lo invito a hacer un análisis detallado. Me gustaría segmentar las distintas ideas que tengo en mente sobre mis amigos y mis afectos y a partir de alli poder analizar y hasta mejorar la definición. Vamos a ver si lo logramos. Hagámoslo juntos. Entiendo lo del "afecto personal". Entiendo también lo de "puro y desinteresado" y que sea "compartido" pero me da la impresión que con todos esos elementos no definimos a un amigo. Lo explico con ejemplos. Siento afecto personal por el vecino que encuentro todas las mañanas, por el mozo que me sirve el

Correr y pensar, al compás del sentido y riesgo de la vida cotidiana

Hace algún tiempo que no lo hacía en este lugar. El último mes había estado fuera. Si, es cierto, el entorno importa. Lo había hecho entre los bosques de la Selva Negra, o bajando las aguas de un río en el Tirol (ambas experiencias con amigos), o en el Parque del Retiro la semana anterior, pero no es lo mismo pensar cuando uno hace ejercicio en su lugar habitual. La concentración cuando uno corre, como explica Murakami, es distinta. Las piernas van autónomas del pensamiento. Parece mentira, pero uno no se "distrae" con el lugar. Y así me paso ayer por la tarde en Pilar. La mente volaba por otro sitio. No estaba entre el sendero y los eucaliptos. No se detenía en los celestes, violetas y rosas de un atardecer que acababa de despedir al sol. No. Reconstruía y ordenaba una experiencia muy intensa de los días previos: un encuentro con el genial Santiago Kovadloff, en un lugar especial y con gente especial. Si, allí estaba la mente trabajando. Yo era un mero espectador. Mis zapati

Un problema de fechas y registros. Incertidumbre histórica

Datos científicos indican que la antigüedad del primer hombre, el famoso Astraulopithecus, sobre la tierra data de 4 millones de años atrás. No existen registros de esa época, ni tampoco los hay del Hommo Sappiens, que los hombres de ciencia le otorgan una antigüedad de 200 mil años y que le adjudican ya un cerebro pensante y mas desarrollado que bien podría tratar la historia. Sin embargo esto no fue así. Se sabe que el hombre fue evolucionando y eso supone historia, pero la historia no esta, no existe. Es que no tenemos ningún registro de aquella época. No existía la escritura -al menos lo que nosotros entendemos por ella- y por lo tanto no hay nada que haya quedado con valor postmortem para hacer una verdadera historia. Solo algunos huesos, armas, fósiles, dibujos de sus presas a cazar, pinturas rupestres que se incorporan a la llamada Pre Historia, justamente porque no es historia integral. Es solamente "Pre"' algo así como una historia "ma non tropo"... Pr

Marx I: ¿Por que surge la obra de Karl?

Es sorprendente e interesante. Hace algunos años quien leyera o escribiera sobre Marx era considerado "marxista", con todas las consecuencias que para muchos implicaba el tilde ideológico que esto suponía. Quienes así opinan y paseaban por la vida, y quienes continúan ese paseo, no tienen la mas mínima idea de quien fue el filosofo, el escritor, el periodista, el economista y esencialmente el pensador Carlos (o mejor "Karl") Marx. Veamos si podemos aportar algo que contribuya a disipar las tinieblas de esta ignorancia (y de ese modo contribuimos de paso a fijar conceptos y disipar también las nubes de la falta de conocimientos del autor de esta Entrada...). Karl Marx nace en una ciudad hoy alemana, Treveris, en su momento perteneciente al reinado de Prusia. Vivió 64 años en el siglo XIX, entre 1818 y 1883, fijando su residencia, entre otras ciudades, en Bonn, en Colonia, en Paris, en Bruselas y en Londres. De muchas de estas ciudades debió emigrar y fue deportado y

Aprender a Abogar

Si tuviéramos que definir con un solo concepto cual es el objetivo buscado por el sistema de enseñanza del Derecho en la Argentina, seguramente la mayoría coincidiría en que el objetivo aludido es la formación de expertos en leyes. Tan arraigado está este concepto que el común de la gente sintetiza nuestra profesión como “la carrera de Leyes”. Esta no es solamente una definición popular, sino es la síntesis de una realidad palpable: las Facultades de Derecho preparan futuros profesionales conocedores de reglas de conducta obligatorias, es decir se enseña el “qué” del Derecho, pero no el “cómo”. Veamos si lo podemos aclarar. .- El “qué” y el “cómo” del Derecho La currícula de la Carrera de Abogacía está orientada a preparar en forma enciclopédica a los alumnos, obligándolos a estudiar diferentes códigos a fin que sepan aplicar tal o cual norma ante la consulta específica del cliente. Y ante la presencia del conflicto judicial se les enseña nuevamente “leyes”, las llamadas “leyes de fo

La razón les gana. La razón los une

Agnosticismo: 1. m. Actitud filosófica que declara inaccesible al entendimiento humano todo conocimiento de lo divino y de lo que trasciende la experiencia. Ateo: Adj. Que niega la existencia de Dios. Ambas definiciones surgen del Diccionario de la Real Academia Española. Y a pesar de reconocer su autoridad no estoy seguro de su exactitud. Veamos. Una persona que reconoce que cree en Dios fervientemente solamente porque tiene Fe, ¿ se lo puede identificar como un agnóstico? Podría ser que declare que el entendimiento de todo lo relacionado con su Dios es inaccesible a su condición de ser humano y que solo cree por su fe en el Altísimo. Es mas, podría vanagloriaras de ello y defenderlo como argumento bajo el siguiente argumento: "Tu no entiendes porque no tienes fe. Si la tuvieras creerías en Dios". Bajo este razonamiento de la fe, lo que hay detrás es una rendición absoluta al intento de comprender a Dios. Se niega la razón y se defiende la fe. Pues esta es la raíz del agno

Primavera Buenos Aires

Llego la primavera con sus galas Los estudiantes festejan ya su hora A las orugas les crecieron alas Y hubo un canto de alondras en la aurora Es Septiembre y colorean los "borrachos" Otros arboles presentan al violeta Es Buenos Aires, la de esquinas y de machos Que Borges describió como un poeta Así, de esta manera, esta ciudad seduce a quien la vea A quien la gusta, a quien la baila, a quien la ama De turismo, de cultura o lo que sea Ya es parte de tu vida, de tu historia, de tu trama

La muerte las separa

Es paradójico. Ambas son disciplinas que conducen al ser humano a mirar su interior, a intentar comprender la vida y a reglar como vivirla. Sin embargo su diferencia fundamental surge cuando les toca interpretar la muerte. Para una es el comienzo de la vida eterna, para otra es justamente el final de la vida. Me refiero a la Religión y a la Filosofía. Tanto una como otra han nacido y crecido intentando demostrar su verdad sobre la muerte. Es que sus clientes se lo demandan. La angustia del hombre lo reclama. El único ser viviente que es consciente que va a morir es el ser humano y precisamente es esta conciencia lo que le produce ansiedad, temor, depresión. Nace entonces la angustia del tiempo limitado, la incertidumbre de la fecha de caducidad, la pregunta del cuando, del como, del "¿Que pasa después?". Y haciendo un resumen muy audaz las respuestas se diferencia primero por tener dos protagonistas distintos: para las religiones la solución a esta angustia llega a través de

De respuestas, responsabilidad y respeto

A veces no contestamos. No queremos dar respuesta. Nos ilusiona el silencio. Parecería que sirve para que pasemos desapercibidos. Nos escondemos bajo su manto. Miramos hacia el costado. Estamos (o nos hacemos los) distraídos. Pero hay algo en nuestro interior que no se engaña, que pide una respuesta. Quizás por cultura, por formación. Mucho por ese sentido que hemos ido construyendo con los años que se llama "responsabilidad". ¿Y que implica esto? Pues "responsabilidad" implica un deber, algo que "debemos" hacer. Y aqui comienza el análisis más interesante: ¿A quien se lo "debemos"? Parecería que a alguien externo, es decir a un tercero. Como que hay una imposición, una norma que nos viene impuesta desde fuera y es a ese tercero que está en el "exterior" a quien creemos que "debemos" algo. Y aqui hay un error relevante, del cual se derivan muchos posteriores. Veamoslo despacio. No le debemos nada a nadie. En todo caso nos debe

¿Por qué pensar?

Es cierto. Esta Entrada debió haber estado antes. De alguna manera lo estuvo aunque escondida detrás de otras reflexiones. Pero es el día de hoy, y desde Brasil, que quiere levantar la mano y ganarse un lugar como cualquier otra. Pues bien, aqui va. Cuando me refiero a Pensar, me estoy refiriendo a una búsqueda profunda. No se trata de bucear con snorkel en la superficie del mar. Me refiero a buceo con tanques y peso en el cinturón que me permita descender bien abajo para ver las maravillas que alli habitan y que no se ven con el pequeño tubo que permite respirar con corto alcance para solo pasear y nadar (nunca mejor empleado la palabra "nada-r") en la superficialidad. No. Me refiero a pensar en serio. El diccionario nos brinda un significado que me interesa resaltar. Define al pensar como: "Reflexionar, examinar con cuidado algo para formar dictamen" . Y cuando de esto se trata aparece la Filosofía. Y es lógico que asi sea. Los Filósofos son precisamente esos b

Dar sin esperar: amor que supera el narcisismo

Pareceria sencillo definir que significa la palabra "dar", pero no lo es. Y mucho más complejo es cuando pretendemos definir el término "dar" a secas, es decir, "dar sin esperar". Pensemos juntos. Lo primero que nos viene a la mente es un sinónimo: “entregar”. Dar sería entonces algo asi como entregar algo. Pero entregar es, según el diccionario "Poner en manos o en poder de otro a alguien o algo ”. Y este no es el significaoo completo de "dar". Es sólo una aproximación. Hay algo más cuando damos sin esperar nada. El malentendido más común es interpretar que "dar sin esperar" es privarse de algo. Este significado parte de la base del "dar" bajo un concepto mercantilista (y materialista también) donde "dar" siempre supone recibir algo a cambio. Y si no se recibe nada a cambio o es una estafa o es una donación pero no eso no es dar. Siguiendo esta línea de pensamiento quienes la defienden sostienen que justamente

Porque el amor gana

Hay un momento en la vida que nos damos cuenta. No sabría exactamente decir cuándo. Puede que sea a los cinco puede que sea a lo seis, puede que en la adolescencia puede que en la madurez. Es un instante decisivo. No percatamos que existimos. Pero no de la forma habitual. No me refiero a tomar conciencia que somos un ser humano distinto de nuestros hermanos, de nuestros amigos y por supuesto de nuestros padres. No. Este es otro momento. Me refiero a la reflexión que hacemos cuando nos damos cuenta que somos vulnerables. Es decir, ese momento donde tomamos conciencia que no todo depende de nuestra voluntad sino que justamente nuestra voluntad no ha intervenido ni intervendrá en los momentos más importantes de nuestra existencia: ni al nacer ni al morir. Miramos para atrás y podemos decir que nos sentimos seguros: conocemos nuestro pasado. Miramos para adelante y la incertidumbre nos golpea. ¿Que irá a pasar? No tenemos ni idea. El miedo hace su ingreso en el esenario de nuestra vida. To